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Salud

Endometriosis: síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento

Por Dra. Mariana Ruiz 6 min de lectura

Si cada menstruación te obliga a cancelar planes, faltar al trabajo o soportar un dolor que nadie parece tomar en serio, merece una valoración. Los cólicos muy intensos no son una prueba de que “así te tocó” ni algo que debas aguantar en silencio. Una de las causas posibles es la endometriosis, una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar la pelvis y la calidad de vida.

Qué es la endometriosis

En la endometriosis crece tejido parecido al que recubre el interior del útero fuera de ese órgano. Puede aparecer cerca de los ovarios, las trompas, el intestino, la vejiga u otras zonas de la pelvis. Ese tejido responde a los cambios hormonales del ciclo y puede producir inflamación, dolor y adherencias, que son bandas de tejido cicatricial.

La Organización Mundial de la Salud estima que afecta a cerca de una de cada diez mujeres en edad reproductiva. También puede presentarse en personas que menstrúan y no se identifican como mujeres. Algunas personas tienen pocos síntomas y otras viven con dolor incapacitante. La intensidad del dolor tampoco indica por sí sola cuánto tejido hay.

Señales que conviene vigilar

El síntoma más conocido es el dolor menstrual intenso, sobre todo cuando te impide hacer actividades habituales o no mejora con las medidas que antes te ayudaban. También pueden aparecer:

  • dolor pélvico que continúa fuera de la menstruación;
  • dolor durante o después de las relaciones sexuales;
  • dolor al evacuar o al orinar, con frecuencia más marcado durante el periodo;
  • sangrado menstrual abundante o sangrado entre periodos;
  • hinchazón, náusea, estreñimiento o diarrea relacionados con el ciclo;
  • cansancio persistente;
  • dificultad para lograr un embarazo.

Tener uno de estos síntomas no confirma endometriosis. También pueden aparecer con adenomiosis, miomas, enfermedad inflamatoria pélvica, síndrome de intestino irritable u otras condiciones. La ausencia de síntomas tampoco la descarta: algunas personas reciben el diagnóstico durante un estudio de fertilidad o una cirugía por otra causa.

El dolor que interrumpe tu vida merece una explicación, aunque otras personas hayan aprendido a llamarlo “normal”.

Por qué aparece

La causa exacta todavía no se conoce. Se estudian factores genéticos, inmunológicos, inflamatorios y hormonales. Tener una madre o hermana con endometriosis puede aumentar la probabilidad, pero no significa que necesariamente la desarrollarás. Tampoco existe evidencia para atribuirla a una sola vitamina, alimento o supuesto tóxico en todas las pacientes.

Hoy no se conoce una forma segura de prevenirla. Lo que sí ayuda es reconocer los síntomas, pedir atención temprana y llevar un registro de tu ciclo. Anota los días de dolor, su intensidad, el sangrado, los síntomas digestivos o urinarios, los medicamentos que usaste y el efecto que tuvieron.

Cómo se diagnostica

La evaluación comienza con una conversación detallada sobre tu menstruación, dolor, digestión, vejiga, sexualidad, fertilidad y antecedentes familiares. El personal médico puede hacer una exploración física y solicitar un ultrasonido; en algunos casos se necesita una resonancia magnética. Estas pruebas pueden detectar ciertas lesiones, quistes o formas profundas de la enfermedad, pero un resultado normal no siempre explica todo el dolor.

Las recomendaciones actuales permiten que el equipo de salud formule un diagnóstico clínico presuntivo a partir de los síntomas, la exploración y las imágenes, y empiece un tratamiento mientras continúa la evaluación. La laparoscopia puede confirmar o tratar lesiones en casos seleccionados, pero no siempre es necesario operar antes de recibir atención para el dolor.

Tratamientos disponibles

El tratamiento se elige contigo. Importan tus síntomas, tu edad, otros problemas de salud, los efectos secundarios, el costo, el acceso a los medicamentos y si buscas un embarazo ahora o más adelante.

  • Medicamentos para el dolor: algunos antiinflamatorios pueden ayudar, pero no son adecuados para todas las personas. Un profesional puede orientarte sobre riesgos, dosis y duración.
  • Tratamiento hormonal: anticonceptivos combinados, progestágenos u otros fármacos pueden reducir el dolor y la actividad de las lesiones en algunas pacientes. No eliminan necesariamente el tejido y suelen suspenderse o modificarse si buscas embarazo.
  • Cirugía: la laparoscopia puede retirar lesiones, quistes o adherencias cuando el dolor persiste, hay enfermedad profunda o existen objetivos de fertilidad específicos. Toda cirugía tiene riesgos y los síntomas pueden regresar.
  • Apoyo multidisciplinario: fisioterapia de piso pélvico, atención para dolor crónico, apoyo psicológico y asesoría de fertilidad pueden formar parte del plan cuando se necesitan.

Una histerectomía no es el tratamiento inicial y no garantiza que desaparezca el dolor. La decisión quirúrgica debe analizarse con un equipo especializado, sobre todo si deseas conservar tu fertilidad.

Cuándo buscar atención

Agenda una consulta ginecológica si el dolor menstrual te limita, empeora con el tiempo, aparece durante las relaciones sexuales, altera tus evacuaciones o dificulta tu vida diaria. También pide orientación si llevas un año intentando embarazarte sin conseguirlo, o antes si tienes más de 35 años u otros factores de fertilidad que requieran revisión.

Acude a urgencias si presentas dolor pélvico súbito e insoportable, desmayo, fiebre, vómitos persistentes, sangrado que empapa una toalla sanitaria por hora, palidez intensa o posibilidad de embarazo. Esas señales pueden tener otras causas que necesitan atención rápida.

Fuentes consultadas

La información sobre frecuencia, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención se revisó con la Organización Mundial de la Salud. Las opciones de evaluación y tratamiento se contrastaron con ACOG y la información para pacientes del NHS.

Preguntas frecuentes

¿La endometriosis causa infertilidad?

Puede dificultar el embarazo en algunas personas, pero el diagnóstico no significa que no podrás embarazarte. El impacto depende de la ubicación de las lesiones, la edad, la reserva ovárica, otros factores y el tiempo que lleves intentando. Una consulta de fertilidad puede ayudarte a elegir el siguiente paso.

¿El dolor intenso siempre significa endometriosis avanzada?

No. El dolor y la extensión de la enfermedad no siempre van de la mano. Un dolor intenso merece evaluación, pero no permite calcular por sí solo la gravedad ni decidir una cirugía.

¿La endometriosis desaparece con el embarazo o la menopausia?

El embarazo no es un tratamiento. Los síntomas pueden cambiar con el tiempo y muchas personas mejoran después de la menopausia, aunque no ocurre en todos los casos. El plan debe adaptarse a tu etapa y a tus objetivos.

¿Puedo evitar la endometriosis con anticonceptivos?

Los anticonceptivos hormonales pueden reducir el dolor y controlar algunos síntomas, pero no se consideran una forma garantizada de prevenir la enfermedad. Solo deben usarse si son adecuados para ti y después de revisar tus necesidades.