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Toque de Mujer

Conoce los mitos sobre el acné

El acné es la dermatosis más frecuente: afecta al 80% de la población mundial en algún momento de su vida, normalmente durante la adolescencia. Sin embargo, en algunos casos su presencia es tan crónica que las marcas que deja a su paso impactan en la autoestima de quien la padece o padeció. Por ello, los especialistas han prestado mayor atención a las soluciones y a las formas de prevenirla.

Sus dos formas

Acné vulgar. Es el más común, típico de la adolescencia. Se hace presente entre los 12 y 25 años y tiene un importante componente hereditario por lo que si los padres sufrieron de este problema, es muy probable que los hijos también.
Acné profundo. Cuando el problema no se ha controlado con las medidas comunes es necesario prescribir fármacos orales.

Leyenda urbana

•    Para acabar con los granos hay que reventarlos.
No.
Los granos que se revientan no se notan menos ni se curan más rápido, al hacerlo, los gérmenes penetran más profundamente en la piel, lo que provoca enrojecimiento, dolor, e incluso desagradables infecciones y por lo tanto, cicatrices.

•    Comer comidas fritas o chocolates lo causa.
No.
La comida no es responsable de la presencia de acné.

•    Tomar el sol mejora el acné.
No.
Tomar el sol no mejora el acné, es posible que el enrojecimiento provocado por el sol oculte el acné, pero esto es sólo por un tiempo breve. Además, exponerse al sol sin la protección adecuada puede resecar, irritar o quemar la piel.

•    Lavarse la cara frecuentemente ayuda a prevenir el acné.
Sí.
Contribuye a retirar las células muertas, el exceso de grasa y la suciedad de la superficie de la piel. Pero basta hacerlo dos o tres veces al día como máximo pues hacerlo en exceso puede secarla o irritarla.

•    El maquillaje complica el acné.
Sí.
El maquillaje puede tapar los poros empeorando la situación de acné. No obstante, existen productos “no comedogénicos” o “no acnegénicos”, esto significa que el producto no tapará los poros ni provocará erupciones. En la actualidad algunos cosméticos contienen peróxido de benzoílo y el ácido salicílico.