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Salud

Prevención de infecciones durante el embarazo: cuidados y señales de alerta

Por Dra. Mariana Ruiz 7 min de lectura

Durante el embarazo puedes escuchar advertencias sobre infecciones y sentir que cualquier alimento, mascota o visita representa un peligro. La prevención sirve cuando ofrece acciones claras, no cuando te obliga a vivir con miedo. Algunas infecciones son más importantes durante el embarazo porque pueden causar enfermedad en la madre o transmitirse al bebé; muchas medidas de cuidado son sencillas y forman parte de la vida diaria.

El embarazo modifica la respuesta del sistema inmunitario y puede hacer que ciertas infecciones sean más graves. Eso no significa que estés enferma ni que debas aislarte. Comienza el control prenatal pronto, comparte tus antecedentes y pregunta qué vacunas y pruebas corresponden a tu situación y al lugar donde vives.

Alimentos: limpia, separa, cocina y refrigera

Las personas embarazadas tienen mayor riesgo de enfermar por algunos microbios transmitidos por alimentos, como Listeria. Lava tus manos antes de cocinar y comer, enjuaga frutas y verduras bajo el chorro de agua, separa alimentos crudos de los listos para comer y limpia tablas y utensilios. Cocina bien carnes, aves, pescados y huevos; refrigera pronto los alimentos perecederos y respeta las indicaciones de conservación.

Evita leche y quesos no pasteurizados, carnes frías o embutidos sin recalentar cuando tu autoridad sanitaria los considere de riesgo, huevos crudos, pescados o mariscos crudos y brotes crudos. Revisa las etiquetas y pregunta en restaurantes cómo se preparó un alimento. Si no sabes si algo fue pasteurizado o cocinado, elige otra opción.

Prevén la toxoplasmosis

La toxoplasmosis puede transmitirse por carne cruda o poco cocida, tierra contaminada y contacto con heces de gato. Cocina la carne hasta una temperatura segura y no la pruebes antes de terminar. Lava frutas y verduras, usa guantes para trabajar con tierra y lávate las manos después. La congelación no sustituye una cocción adecuada para eliminar todos los parásitos o bacterias.

No necesitas deshacerte de tu gato. Si es posible, pide a otra persona que limpie el arenero; si debes hacerlo, usa guantes y lávate las manos. Mantén al gato dentro de casa y aliméntalo con comida comercial, no con carne cruda. Si crees que tuviste una exposición o presentas síntomas parecidos a una gripe, habla con tu obstetra antes de pedir pruebas por tu cuenta.

Vacunas que protegen a la madre y al bebé

Revisa tus vacunas antes del embarazo y durante el control prenatal. Algunas, como influenza y COVID-19, pueden recomendarse durante el embarazo según la pauta vigente. La vacuna Tdap se indica en determinados momentos para ayudar a proteger al recién nacido frente a la tosferina. Las recomendaciones cambian por país, temporada, edad y condiciones médicas.

Algunas vacunas con microorganismos vivos, como sarampión, paperas y rubéola, suelen aplicarse antes del embarazo o después del parto, no durante la gestación. No te vacunes ni rechaces una vacuna por comentarios en redes sociales. Lleva tu cartilla y pregunta qué beneficios y precauciones aplican para ti.

Higiene y contacto con personas enfermas

Lávate las manos con agua y jabón después de ir al baño, cambiar pañales, tocar animales, usar transporte público o llegar a casa. Si no tienes agua, usa un desinfectante de manos con alcohol. Evita compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes con personas que tienen una infección y limpia las superficies que se tocan con frecuencia.

Si alguien cercano tiene fiebre, diarrea, lesiones en la boca o una infección respiratoria, pregunta cómo reducir el contacto y cuándo puede volver a convivir. También conviene saber si estás protegida frente a varicela, rubéola o hepatitis B. No todos los contagios pueden evitarse; si ocurre una exposición, avisar pronto permite valorar medidas específicas.

Infecciones de transmisión sexual

El control prenatal suele incluir pruebas para infecciones como VIH, sífilis y hepatitis B, con estudios adicionales según tus prácticas y antecedentes. Una infección puede no causar síntomas. Usa condón o barreras según la práctica sexual, habla con tus parejas y pide pruebas si existe una posibilidad de exposición. El diagnóstico durante el embarazo permite ofrecer tratamiento y reducir la transmisión al bebé.

No suspendas un medicamento ni tomes antibióticos sobrantes. El equipo puede elegir un tratamiento compatible con el embarazo y decidir si la pareja necesita atención. Puedes hablar de salud sexual con privacidad; contar la verdad protege tus decisiones y el cuidado prenatal.

Cuida la piel, las manos y la salud dental

Las heridas pequeñas pueden infectarse. Lava un corte con agua y jabón, cúbrelo si es necesario y vigila enrojecimiento que se extiende, calor, pus o dolor creciente. Evita compartir rastrillos y objetos que puedan tener sangre. Si tienes una mordedura o una exposición a sangre, consulta el mismo día.

El cepillado, el hilo dental y una revisión dental también forman parte del embarazo saludable. Encías que sangran con frecuencia, dolor dental o inflamación merecen atención. Informa al dentista de tu embarazo para coordinar los estudios y medicamentos adecuados.

Viajes, mosquitos y animales

Antes de viajar, pregunta por infecciones frecuentes en el destino, vacunas, agua segura y medidas contra mosquitos. Usa ropa que cubra la piel y repelente aprobado siguiendo la etiqueta. Algunas infecciones transmitidas por mosquitos pueden afectar el embarazo y las recomendaciones cambian con los brotes; una consulta previa es más útil que una lista general de internet.

Evita tocar animales silvestres o enfermos y lávate las manos después de estar con mascotas. No limpies jaulas, peceras o corrales sin protección. Si trabajas con animales, tierra, sangre o muestras biológicas, coméntalo en tu consulta para recibir medidas adaptadas al puesto.

No uses remedios para “subir las defensas”

Suplementos, hierbas y megadosis de vitaminas pueden tener efectos secundarios o interactuar con tratamientos. Una alimentación variada, el descanso y las vacunas indicadas aportan más que un producto que promete fortalecer el sistema inmunitario. Pregunta antes de tomar cualquier medicamento, infusión o suplemento, incluso si se vende como natural.

Cuándo llamar a tu equipo de salud

Contacta a tu obstetra o centro de salud ante fiebre, escalofríos, diarrea o vómitos persistentes, dolor al orinar, flujo vaginal con mal olor, lesiones genitales, erupción nueva, dolor abdominal, contracciones, salida de líquido, sangrado o disminución de los movimientos del bebé cuando ya los percibes. Explica cuándo empezaron los síntomas, tu temperatura, los alimentos o contactos relevantes y los medicamentos que tomaste.

Busca atención urgente si tienes dificultad para respirar, confusión, desmayo, dolor intenso, sangrado abundante o una reacción alérgica con hinchazón de labios o garganta. Si estuviste expuesta a una infección y te sientes bien, llama para recibir instrucciones; algunas infecciones requieren valorar la exposición aunque no haya síntomas.

Una prevención posible y acompañada

Elige medidas que puedas aplicar: manos limpias, alimentos seguros, vacunas revisadas, sexo protegido, control prenatal y atención temprana cuando algo cambia. No necesitas hacerlo todo sola ni sentir culpa por una exposición accidental. Informa, pregunta y sigue el plan que tu equipo adapte a tu embarazo.

Fuentes consultadas: recomendaciones de los CDC sobre alimentos seguros durante el embarazo, prevención de toxoplasmosis y orientación de los CDC sobre vacunas y embarazo.

Preguntas frecuentes

¿El embarazo baja las defensas?

El embarazo cambia la respuesta inmunitaria y puede aumentar el riesgo de enfermedad grave por algunas infecciones. No significa que tu organismo deje de protegerte ni que debas aislarte. El control prenatal ayuda a revisar riesgos y prevención.

¿Debo alejarme de mi gato?

No. Para reducir el riesgo de toxoplasmosis, evita el contacto con heces, pide ayuda con el arenero cuando sea posible, usa guantes si debes limpiarlo y lávate las manos. Mantenerlo dentro de casa y alimentarlo con comida comercial también ayuda.

¿Puedo vacunarme durante el embarazo?

Algunas vacunas se recomiendan durante el embarazo y otras se aplican antes o después. La indicación depende de la vacuna, la temporada, tu historia y el país. Revisa la cartilla con tu equipo prenatal.

¿Qué hago si tengo fiebre?

Mide la temperatura, informa a tu obstetra y describe otros síntomas, contactos y medicamentos. No tomes antibióticos ni remedios por tu cuenta. Busca atención urgente si la fiebre se acompaña de dificultad para respirar, confusión, desmayo o dolor intenso.