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Toque de Mujer

El drenaje linfático ayuda a depurar el organismo

Jupiterimages/Creatas/Thinkstock

Nuestro organismo cuenta con un sistema circulatorio que se compone de 3 partes:
1- Sistema arterial, lleva sangre con oxigeno y nutrientes.
2- Sistema venoso, retira la sangre sin oxigeno y con desechos.
3- Sistema linfático, encargado de retirar el exceso de líquido y desechos.

El sistema linfático funciona como aparato de depuración o limpieza

Pero también ejerce en calidad de sistema de protección y defensa del propio organismo. Además desempeña una función clave en la nutrición de los tejidos, especialmente gracias a su efecto limpiador, que se deja notar sobre la piel. Hay que tener en cuenta que  la mayor parte de los tratamientos estéticos generan un incremento de la irrigación, lo que se traduce en una mejora del aporte nutritivo y de oxígeno sobre el área tratada.

Si hablamos de drenaje linfático podemos decir que es una terapia circulatoria, un aliado contra la retención de líquidos, celulitis, mala circulación y piernas cansadas. Es una especialidad de masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunológico, pues favorece la salida de líquidos con desechos, disminuye la hinchazón, el dolor y los síntomas, producto de la enfermedad circulatoria.

¿Cómo se realiza?
El masaje circulatorio se realiza en todo el cuerpo para estimular la circulación en general, con especial dedicación a los sitios más afectados con hinchazón (edemas) como pueden ser las piernas, brazos y abdomen, también pecho y espalda. Su efecto se deja notar sobre la piel porque activa la circulación y mejora la microcirculación. Además, hace frente a la celulitis evitando la retención de liquidos.

Se requiere de varias sesiones para obtener un resultado importante, el que se nota rápidamente con la disminución de la hinchazón, pesadez y dolores.
Está recomendado también para preparar los tejidos antes de una cirugía estética.