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Toque de Mujer

Antes de remodelar…

Existen diferentes razones para remodelar una casa. A veces simplemente deseas cambiar la imagen de tus paredes; y en otras, ha pasado tanto tiempo que las cosas simplemente ya no funcionan y necesitan ser renovadas.
Stockbyte/Thinkstock
En general hay tres tipos de renovación:
•    Por estilo de vida. Ya sea que tus necesidades hayan cambiado, vayas a recibir un nuevo miembro en la familia —como sería tener un bebé— o porque se presenta la oportunidad de convertir una habitación desperdiciada en un estudio, oficina o cuarto de juegos.
•    Por mantenimiento y reparación. Si un día amaneces con una gotera en el techo o una humedad en la pared; cuando los muebles de tu cocina datan de mediados del siglo pasado, o las juntas de los mosaicos en tu baño tienen un color extremadamente dudoso, sabes que es momento de actuar.
•    Para ahorrar energía. Actualmente existe una fuerte tendencia hacia cambiar los sistemas que nos proveen de energía por métodos amigables con el medio ambiente.

Al remodelar tu hogar obtienes muchos beneficios: puedes mejorar la plusvalía de tu propiedad; la haces más confortable; adquieres mayor espacio o haces más eficiente el que tienes; mejoras o actualizas su imagen; y el mantenimiento se vuelve más fácil. Suena bien; sin embargo una remodelación puede ser muy compleja. Sigue leyendo para minimizar los problemas que se te puedan presentar.

Planear y prevenir
Antes de iniciar cualquier proyecto de remodelación es importante que hagas un análisis de la situación real de tu casa para determinar si existen problemas de fondo que se deban atender, antes o durante los trabajos de renovación. Inspecciona detalladamente las condiciones de tu casa (plomería, instalación eléctrica, estructura, acabados, etc.); después elabora una lista, en orden de importancia, de las cosas que se necesitan y de las que quisieras realizar. Antepón los principios de seguridad, eficiencia y durabilidad en las decisiones que tomes.
Una casa es mucho más que cuatro paredes y un techo. Es un sistema elaborado con muchos componentes que interactúan entre sí. Al planear un proyecto de esta naturaleza pregúntate cómo afectará al resto de tu casa cambiar alguna de sus partes.
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Arquitecto, decorador o tú misma…
Dependiendo del tamaño del proyecto y sus especificaciones necesitarás del apoyo de uno o varios especialistas. Es importante contratar a un arquitecto o ingeniero cuando las modificaciones son palabras mayores (tirar paredes, cambiar fachadas, modificar instalaciones, etc.); además, este tipo de obras requieren permisos y licencias especiales del gobierno y sólo una persona calificada puede firmar los papeles que se requieren. Toma en cuenta que los permisos deben estar listos antes de que inicies la obra, para evitar que te suspendan y multen por no tener los papeles en orden.
Si sólo piensas cambiar los acabados puedes apoyarte en los consejos de un decorador o hacerlo tu misma.
En caso de requerir los servicios de alguien, no sólo busques en las páginas amarillas. Es mejor que te informes e investigues las opciones y los costos. Entrevista a varias personas y evalúa qué tan confiada te sentirás de tener a esta persona en tu vida por un periodo prolongado, gastando tu dinero y tomando decisiones sobre cómo vivirás en el futuro…

Costos y presupuestos

En cualquiera de los escenarios anteriores una remodelación se puede convertir en una verdadera pesadilla si no cuidas la planeación y la administración.
Por regla general, los costos de remodelar son más altos que los de construcción ya que de las renovaciones surgen muchos imprevistos. La mejor manera de obtener un estimado de lo que te costará la remodelación es solicitar varios presupuestos (al menos 3, de preferencia 5). Esto te permitirá preveer los gastos que tendrás. La cifra que obtengas de este estudio de mercado debes multiplicarla por un factor de 1.5 para cubrir cambios de precio, así como situaciones inesperadas.
Considera que una cosa serán los costos de la remodelación y acabados, pero otra serán los costos de accesorios y muebles nuevos.
En esta fase la mayoría de la gente se da cuenta que sus expectativas superan sus posibilidades económicas; por ello, tengas el dinero o vayas a pedir un préstamo, es importante establecer un límite respecto a cuánto invertir en una remodelación. Los expertos en bienes raíces sugieren que la inversión en una remodelación no debe ser mayor al 20 o 30% del valor total de la propiedad.

•    Define tus expectativas. La línea entre lo que deseas y lo que se necesita, puede ser la diferencia entre aumentar la plusvalía de tu propiedad o no.
•    Evalúa costo-beneficio. El dinero que ahorres en luz, agua o gas con una remodelación ecológica tendrá un retorno de inversión. Pero si la propiedad está en una zona en donde cada vez hay más comercios y menos casas ¿vale la pena hacer la remodelación?


Tiempo e inconveniencias
Otro factor a considerar es el tiempo que se requiere para renovar una casa. Un consejo de oro en estos casos es considerar que las obras de renovación siempre toman más tiempo del que se estima. El clima puede ser un factor que afecte o los obreros encuentren algún problema en el transcurso de los trabajos. Es imposible anticiparse a todas las cosas que pueden llegar a suceder, así que lo mejor es que te mentalices ya sea para mudarte durante el tiempo que se lleven los trabajos de renovación o que tengas acceso a otras facilidades cuando estés cambiando tus baños o cocina.
Si vas a vivir en la propiedad mientras se realizan los trabajos, considera que deberás guardar tus cosas en algún lugar donde estén protegidas y seguras, pero a la vez disponibles para cuando las requieras.

Habla con amigos o vecinos que ya hayan pasado por esta experiencia. Aprende de sus errores y sigue el credo del carpintero: “Mide dos veces, corta una sola vez”. Los errores en papel son fáciles de arreglar y poco costosos, las equivocaciones sobre la marcha, no lo son…