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Toque de Mujer

Autopromoción: tu mejor arma

Ciaran Griffin/ Stockbyte/ThinkstockLa verdad es que si quieres tener éxito en el mundo laboral, la modestia te hace un daño enorme. Lo que tienes que ser es una buena publicista de ti misma.



FUERA MODESTIAS

Si no usas corsé como tus abuelitas, no hay razón para que te pongas a ser modesta. La modestia le ha hecho más daño a las mujeres que muchos otros de los consejos tontos que nos han dado durante siglos y siglos.

La autopromoción es más necesaria que comer. No exagero. Dicen dos consultoras norteamericanas de negocios (Jane Serkin y Ann Jardim) que los hombres pasan el 90% de su tiempo de trabajo promoviéndose a sí mismos y el 10% trabajando. Y las mujeres al revés. Por eso no estamos donde deberíamos en el mundo laboral. Tal vez 90% de promoción y 10% de trabajo sea demasiado, pero proponte por lo menos dedicar 50% y 50%. ¡Fuera inseguridades! No necesitas ir a terapia ni a un curso de superación para convencerte de que vales. Si no lo logras, piensa que esto es como el ejercicio. Todos los días, comenzando hoy mismo, te miras al espejo y te dices con voz firme: “Yo valgo mucho; valgo más que “X” (ésta debe ser una persona que admires o que simplemente sepas que gana más que tú o que tiene un puesto que tú querrías tener). “Yo estoy preparada. Yo puedo desenvolverme bien. Yo sé hacer esto (según tu chamba) muy bien. Tengo muchos puntos fuertes (los enumeras) y puedo quedar bien con mis jefes”. Las frases que tú inventes, tienes que aprenderlas de memoria y recitarlas como una letanía en la mañana y de ser posible, en versión abreviada, un par de veces en el baño de la oficina o en las escaleras donde no te vean. Esto tiene por objeto que tú misma lo creas, porque a quien primero tienes que convencer es a ti misma.

TIPS ÚTILES
Consigue la simpatía de tu jefe o jefa.
Los detalles que tendrías con un novio o una amiga muy querida tienes que pulirlos para dedicarles el tratamiento a tus superiores. Puede ocurrir que no te haya elegido tu jefe, sino el Departamento de Recursos Humanos. Puede ser que hayas reemplazado a alguien de sus simpatías y para asegurarte de empezar bien la campaña de publicidad que te vas a dedicar, tienes que estar bien con esa persona que supervisa el departamento, que te tiene como asistente o simplemente, que sabe que eres parte de su equipo. Y si es así, más tienes que destacarte, porque ser una pieza más en un engrane no es lo más atractivo.

Trabajos “bonitos”, presentados diferente y bien presumidos. 


El tiempo de presentar, lo doy por descontado, debe ser muy puntual. Un trabajo retrasado, entregado tarde, por muy bien hecho que esté, ya empieza con el pie izquierdo. Pero aunque lo entregues a tiempo, trata de adelantarte aunque sea 20 minutos a la fecha y hora límites y dilo. Muy sonriente y sin exagerar, lo entregas a tu jefe, sonríes y le dices: “Me adelanté un poco, pero así tienes tiempo de revisarlo y hacerle cambios, que encantada le haré de inmediato”. Así dejas caer que lo estás haciendo no sólo a tiempo, sino un poquito antes. Y después de dos o tres veces, aclara :“Yo siempre prefiero entregar antes que correr el riesgo de hacerlo tarde, aunque sean 5 minutos”.

La importancia de cacarear. 

Ya sabemos el cuento de la gallina: elemental, queridísima, cacarear el huevo es tan importante como ponerlo. Si es una presentación electrónica hazle una portada única, de manera que la primera imagen sea inesperada y original. Y la comentas de alguna manera: “Espero te guste esa imagen” o “me pareció que esto ilustra muy bien lo que vamos a comunicar al cliente”. Personaliza tus trabajos y luego recalca siempre que a ti te gusta buscar la originalidad y darle un plus a tus trabajos. Si el trabajo debes presentarlo por escrito, busca un mejor papel que el de la oficina, aunque signifique comprarlo. En vez de bond, usa opalina y destacas “que lo compraste para que se viera mejor”; si la portada es de un material especial o lo engargolas de forma distinta, aclara que fue tu decisión y que tú lo pagaste. Que se note siempre ese pequeño “detalle extra que pones a tus trabajos”.

Nótese que aquí estoy

En toda empresa hay eventos especiales de todo tipo. Es tu momento de hacerte notar: consigue la mejor cotización para la fiesta; inventa regalitos económicos o detalles de atención a los presentes: consigue regalos promocionales gratis en alguna empresa del directorio, compra tú un ejemplo de lo que darías y sugiere que se podría dar como una atención. Ofrece llevar el pastel (hecho por ti si sabes y si no, comprado por ti) a equis reunión donde sólo se ofrecen generalmente café y galletas. Tu aspecto también tiene que ser especial. No es el dinero el que crea el estilo, es el estilo el que hace lucir el dinero. Saber combinar, crear, buscar cosas novedosas puede ser mucho más útil que gastar en ropa cara. Pídela prestada a amigas o familiares, pero debes verte arreglada. Las manos siempre con manicure, el pelo bien arreglado. Si no tienes ánimo ni tiempo de hacerlo diario, procura que el día del evento se te vea distinta. Olvídate de jeans desteñidos si de verdad aspiras a ese puesto que hoy tiene Fulanita y fíjate cómo se viste ella; compra revistas y ten a la mano detalles originales y de moda. Si puedes innovar –sin que sea nada chistoso o grotesco– hazlo y presume de haberlo diseñado tú.
Presencia, más detalles, más publicidad constante de tus aciertos van a llevarte muy lejos, puedes estar segura.