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Toque de Mujer

Comunícate con tu hijo adolescente

Esta es una de las etapas más complicadas de sobrellevar con los hijos, pues su cambio de conducta es tan radical, que algunas veces se vuelve imposible la comunicación con ellos. Si estás viviendo esta etapa, aquí te damos algunas estrategias que puedes llevar a cabo.

•    Las estrategias de comunicación positivas facilitan a las familias equilibradas a cambiar sus niveles de adaptabilidad, a través de conductas constructivas que posibilitan su crecimiento, creación, innovación y cambio. Por el contrario, la comunicación negativa sólo intenta mantener la situación familiar en el estado actual.

•    Las habilidades de comunicación son modificables y educables. Esto significa que modificando las actitudes que favorecen la comunicación y desarrollando las habilidades comunicativas necesarias en los padres, se puede mejorar el funcionamiento de la relación con los hijos adolescentes.

•    No puede decirse que la modificación de las estrategias de comunicación en una familia solucione sin más los problemas planteados.

•    Cuando hay un estilo equilibrado entre el cambio y la estabilidad hay también un estilo de comunicación mutuamente asertivo, éxito en las negociaciones que se plantean, un liderazgo más o menos igualitario, circuitos de retroalimentación positivos y negativos, y roles y reglas compartidas, siendo más implícitas que explícitas.

•    Los sistemas de retroalimentación son la esencia de la adaptabilidad de las familias. Y, al hablar de sistemas de retroalimentación, estamos tocando el tema del diálogo. Dialogar significa cambiar de impresiones, y comunicar con el objeto de profundizar en el asunto de que se trata y conocerlo con objetividad. Esto supone flexibilidad, apertura, capacidad de rectificación. Estas condiciones no existen en quien sólo pretende ser escuchado e imponerse.

•    La asertividad es una habilidad para manifestar las opiniones sin quedarse nada adentro, aunque en el contexto haya alguien que opine lo contrario; y al manifestar las opiniones no se hiere al otro. En otras palabras, es no callarse lo que se siente o se piensa. Es manifestarse sin herir.