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Toque de Mujer

Controla el reflujo

Si después de comer o por la noche, sientes como una ola quemante que sube del estómago y se detiene en la garganta, podrías sufrir reflujo gastroesofágico, un padecimiento muy popular en el mundo.

Sus síntomas son principalmente agruras, definidas científicamente como pirosis, que no son otra cosa que la sensación de ardor detrás del esternón, la cual ocurre principalmente después de ingerir alimentos; y la regurgitación, es decir, la percepción de ácido gástrico en la boca.

Se estima que 40% de la población mundial sufre episodios de reflujo gastroesofágico por lo menos una vez al mes y que 7% padece pirosis diaria. La incidencia aumenta considerablemente en personas mayores de 40 años y es más frecuente en varones que en mujeres.

Estallido candente
La médico internista Isabel Rucker señala que especialmente los platillos mexicanos irritan el sistema gástrico, pues tienen picante, la mayoría están fritos en manteca o aceite e, incluyen, muchos condimentos.
“Además, no sabemos medirnos en el comer y es fácil ingerir estas delicias en grandes cantidades”, indica la especialista. Todo lo anterior puede provocar reflujo, padecimiento común para el 40% de los adultos en México.

La experta advierte que cuando el reflujo se presenta dos o más veces por semana puede empezar a hablarse de un padecimiento crónico llamado Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE), que de no atenderse adecuadamente, puede dañar el esófago a tal grado que se desarrolle esofagitis y hasta Esófago de Barrett, una condición precancerígena.

El ácido del estómago puede regresar hacia la garganta causando molestias, ardor, tos, dificultad para respirar e incluso neumonía por microaspiración.
También las lesiones en el esófago pueden ir desde erosiones hasta cicatrices en el tejido del esófago, lo que dificultará la deglución.

Tratamiento oportuno
Los expertos indican que tener agruras es síntoma suficiente para el diagnóstico de la enfermedad por reflujo. Es muy importante recibir tratamiento adecuado en las primeras etapas, para evitar complicaciones y preservar la calidad de vida.
El tratamiento debe ser indicado por un gastroenterólogo, porque aunque la mayoría de las personas consideran esta enfermedad como una condición natural con la cual tiene que vivir, deben saber que no es así y que puede interferir con sus actividades diarias y su salud en general.

Máximas para prevenir el reflujo
Para evitar este padecimiento, la doctora Rucker te da algunas recomendaciones:
• Prefiere los tacos de canasta o las quesadillas al comal, en lugar de antojitos fritos.
• No exageres con el picante, cómelo con moderación y opta por los chiles verdes sobre los rojos.
• Es recomendable no abusar del alcohol.
• Evita fumar, ya que el cigarro impide la cicatrización de lesiones en la mucosa esofágica.
• Si tomas café o atole que no sea caliente en exceso, o las aguas frescas que no sean muy frías, ya que ambos extremos resultan irritantes para el esófago y el estómago.
• Disfruta de los alimentos al menos dos horas antes de dormir.
• Al acostarte, utiliza dos o tres almohadas para evitar el reflujo por gravedad.