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Toque de Mujer

Dulce y mortal enemiga

Para reforzar la conciencia pública sobre el alarmante crecimiento de obesidad y diabetes en el mundo, cada 14 de noviembre la Federación Internacional de Diabetes y la Organización Mundial de la Salud realizan actividades de prevención y control a través de campañas orientadas a brindar información sobre la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) y sus complicaciones, ya que desafortunadamente el 90% de los casos son atribuibles al exceso de masa corporal, aunado a otros factores que aumentan las posibilidades de desarrollarla, entre ellos el genético, antecedentes familiares, tabaquismo y sedentarismo.

Según la Dra. Diana Lucy López Garibay, del Programa de Salud en el Adulto y en el Anciano de la Secretaría de Salud (SSA), actualmente siete de cada diez adultos y tres de cada diez niños en México tienen sobrepeso u obesidad y, de no frenar este grave problema de salud pública, en la próxima década 25% de la población en edad productiva padecerá Diabetes, enfermedad que afecta a 285 millones de personas en el mundo, de las cuales más de siete millones son mexicanas.

Graves consecuencias
“Por desgracia 30% de las personas lo desconoce, por lo que el diagnóstico se efectúa tardíamente hasta que ya hay complicaciones como ceguera, amputaciones o falla renal. Y es por esto que 74 mil pacientes fallecen al año; de ellos, más del 50% por cardiopatías y accidentes cerebrovasculares”, agregó.

En respuesta a esta situación, comentó que la SSA propuso junto con la industria, organizaciones civiles y 15 entidades de gobierno el Acuerdo por la Salud Alimentaria, estrategia de largo plazo y a todos los niveles para frenar la epidemia en diferentes grupos de edad, encaminar al país a la adopción de estilos de vida saludable y contribuir al control de éstos y otros padecimientos crónicos.

Asimismo, la Dra. Rutila Castañeda Limones, Jefa de la Línea de Investigación en DM2 de la Unidad de Investigación de Epidemiología Clínica, Hospital Dr. Carlos McGregor del IMSS, coincidió en que la educación diabetológica es fundamental, pues de no implementar intervenciones oportunas en los próximos 20 años colapsará al sistema de salud por la saturación de los servicios. “Tan sólo la atención de las enfermedades crónicas ocupa 30% del gasto total en salud, mientras que el costo del tratamiento anual per cápita por diabetes supera los ocho mil pesos”.

Digital Vision/thinkstockLos males de hoy
Lo más preocupante, indicó, es que la DM2 ya es la principal causa de consulta externa en el IMSS, donde se ha observado que entre 20 y 50% de los infantes y jóvenes ya presentan alteraciones en el metabolismo de los carbohidratos como intolerancia a la glucosa, dislipidemias o hipertensión arterial, males que reducen entre 8 y 10 años su esperanza de vida versus individuos sanos. De ahí que “el médico de primer nivel esté obligado a turnarlos con el especialista cuando detecte signos de fatiga, pérdida de peso y orina frecuente”.

En ese sentido, sostuvo que el tratamiento de la DM1 y 2 en niños y adolescentes debe ser más estricto que en el adulto, e incluye actividad física, alimentación saludable, apego a sus medicamentos hipoglucemiantes o insulina y la revisión continua de sus cifras de azúcar en sangre con pruebas específicas como la Hemoglobina Glucosilada (HbA1c) para conocer la progresión de la enfermedad.

El Dr. Héctor García Alcalá, investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla explicó que la HbA1c, una prueba de gabinete que mide el promedio de la glucosa en sangre durante los últimos dos o tres meses, es uno de los métodos más conocidos, prácticos y convenientes para evaluar el control metabólico del paciente en el largo plazo. “Conocer los niveles de HbA1c mejora la toma de decisiones clínicas, reduciendo el riesgo de dificultades microvasculares en 37% y de muerte en 21%”.

La clave está en la medición del azúcar

La Asociación Americana de Diabetes indica que si los niveles están entre 5.7% y 6.5% el peligro de sufrir la enfermedad es elevado, y si son mayores a 6.5% ya es diabetes. Lo ideal es estar por debajo de 5.7%, por lo que sugirió realizarla al menos dos veces al año.

Si bien la prueba de HbA1c se realiza en el laboratorio, reveló que el avance tecnológico ha permitido su aplicación en el consultorio de forma rápida, segura y precisa a partir de una diminuta muestra de sangre, cuyo resultado no es afectado por la ingesta de alimentos, ejercicio o el estrés. “Los medidores portátiles de Hemoglobina Glucosilada como A1cNow+ ofrecen resultados iguales o superiores cuando se comparan con el método estándar”.

Al respecto la Dra. Eliana Cejudo Carranza, internista del Hospital Ángeles del Pedregal, aclaró que aún con sus ventajas la HbA1c no sustituye al automonitoreo diario de la glucosa, pues son elementos complementarios que colaboran para que el paciente logre sus metas. “El automonitoreo debe efectuarse con precisión y, para ello, existen glucómetros portátiles de fácil uso como ContourTS de Bayer HealthCare que, a diferencia de los medidores tradicionales, no necesitan calibrarse para brindar en segundos resultados superiores al 96% de exactitud”.

Añadió que los glucómetros libres de calibración son más confiables porque evitan que los usuarios cometan errores en la codificación manual, facilitándoles la tarea de medirse de forma segura. La idea es que al final se hagan responsables de su propio auto-cuidado y aprendan a vivir con la diabetes.

Para la también experta en complicaciones médicas del embarazo, el nuevo paradigma en medición de la glucosa consiste en usar el automonitoreo como herramienta de control y determinación de la Prediabetes y su evolución a DM2. De hecho, “debe usarse en menores y mujeres con diabetes gestacional para detectar cualquier cambio en su metabolismo”.

iStockphoto/thinkstockDetección oportuna
Por su parte la Dra. Graciela Alexanderson Rosas, internista del Hospital General de México, coincidió que la prevención primaria es básica en la detección oportuna del Síndrome Metabólico, conjunto de factores como obesidad, intolerancia a la glucosa o resistencia a la insulina que, de darse en forma simultánea, aumenta dos veces el riesgo de diabetes o enfermedades cardiacas.

Expuso que en la Prediabetes los niveles de azúcar en sangre son mayores a los normales, pero no lo suficientemente altos como para ser diabetes. “Generalmente un cambio en el estilo de vida, como dieta y ejercicio, evita o retrasa su aparición, pero cuando no se logra una repuesta favorable es menester administrar antidiabéticos orales efectivos como Glucobay (acarbosa)”.

Lo anterior se basa en los resultados del estudio para Prevenir la Diabetes Mellitus No Insulino Dependiente (STOP-NIDDM), el cual demuestra que el tratamiento con Glucobay reduce el riesgo de progresión de Prediabetes a DM2 en un 36% y en 49% el de sufrir un primer infarto o evento cerebrovascular