Un cigarro ¿no es nada?

“Es un traidor”, decía el doctor Robert Romano a su asistente quirúrgica, mientras extraía un tumor maligno de un pulmón de una pequeña paciente, que acababa de sufrir un choque de auto al lado de su padre. El cirujano se refería específicamente al cáncer de pulmón, que avanza sigilosamente y sólo se manifiesta en etapas muy tardías. “Esta niña tuvo suerte de accidentarse hoy”, expresó el médico. Y es que mientras le practicaban los estudios para valorar las lesiones provocadas por el impacto, su mal fue detectado por casualidad. Esta escena fue parte de un capítulo de la serie de televisión ER (Sala de Urgencias).

En México, el cáncer de pulmón es la primera causa de muerte en varones y la cuarta en mujeres. Este mal se puede prevenir, pero sólo hay una forma para lograrlo: evitar el consumo de tabaco, mariguana y la inhalación del humo producido por leña. Ocho de cada diez casos de pacientes diagnosticados con la enfermedad, son producto de la inhalación constante de sustancias tóxicas, como nicotina, alquitrán y monóxido de carbono, por mencionar sólo tres de los más de cuatro mil componentes químicos nocivos que contiene un cigarro común.

El doctor Daniel Mendoza Posada, médico adscrito al servicio de Neumología oncológica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), aborda el tema y señala que “la detección de esta afección en nuestro país se está realizando en etapas muy avanzadas”.

Y explica: “Los pulmones dan sintomatología hasta que ambos están afectados. El paciente tarda en acudir al médico, para ser valorado y tratado en etapas tempranas, porque no existe la cultura de realizar revisiones de rutina”.

El especialista indica que las manifestaciones que pueden ser indicativas de la presencia de un cáncer de pulmón aparecen en el 90 por ciento de los casos y consisten en tos, pérdida de peso, dolor en el pecho, expectoración sanguinolenta y dificultad respiratoria: “La conciencia de los mexicanos es difícil de incentivar.

La forma de pensar es: ‘Si no lo veo, no lo creo’. Muchas veces se pone en tela de duda la información disponible. Tal vez deberían ver a un paciente que sufre los estragos de un cáncer terminal de pulmón”.

El experto revela datos que resultan impactantes, asegura que: “A partir de que se fumó un primer cigarrillo de tabaco deben pasar 25 años para que el organismo logre liberarse de las sustancias dañinas que le dejó ese consumo. “No hay forma de sacarlas: ni haciendo ejercicio, ni con medicamentos, ni utilizando métodos naturistas o antioxidantes.

El cigarro afecta la célula de tal forma, que el organismo tarda años para recuperar el mismo nivel de riesgo que tiene un no fumador para desarrollar la enfermedad. Es muy importante que las personas entiendan que si fuman tienen ocho veces más posibilidades de padecer cáncer”.

El oncólogo señala que sólo un 10 o 15 por ciento del total de los diagnósticos de este tipo de cáncer se detecta en etapas tempranas y muchas veces es por hallazgo, es decir, que se descubre cuando el paciente acude al médico por algún otro padecimiento.

En el momento de la detección, un equipo médico multidisciplinario (neumólogo, cirujano oncólogo, radiólogo y oncólogo médico) valora al paciente, para ver en qué etapa clínica se encuentra y concluir así cuál es el tratamiento indicado para alargar su supervivencia y, en etapas tempranas, incluso curarlo.

Para vencer al enemigo hay que conocerlo. En el tema del cáncer de pulmón se sabe que el primer factor de riesgo es el hábito de fumar y se sabe que no presenta sintomatología de manera oportuna. ¿Qué hay que hacer entonces para evitarlo? Sólo dos cosas: dejar de fumar y acudir a una revisión médica periódica, por lo menos una vez al año.

El especialista dice: “El beneficio de dejar de fumar es inmediato. El hecho de que la célula no tenga que estar sometida al estrés continuo de tratar de sacar las sustancias que se inhalan con la combustión del cigarro propicia que los pulmones incrementen la facilidad del intercambio de gases. El paciente empieza a sentir mejoría en cuanto abandona esta conducta”.

El experto revela que en diferentes ocasiones, los neumólogos, internistas o médicos generales tienden a desahuciar a los pacientes con cáncer de pulmón al ver el proceso tan avanzado de la enfermedad. Sin embargo, hoy en día hay excelentes medicamentos que ayudan a la persona a mantener una sobrevida íntegra, que va de 13, 14 e incluso 15 meses a partir de la detección. “Cuando se ha recibido un diagnóstico de desahucio hay que buscar una segunda opinión”.

No todos los pacientes con cáncer de pulmón tienen la suerte de que su padecimiento sea detectado por hallazgo, como ocurrió con la niña de la serie ER. Si durante tu historia de vida has sido fumador de tabaco o mariguana o has estado expuesto de manera prolongada al humo producido por leña, lo mejor es acudir con un especialista para que te haga un examen completo.

También podría gustarte
Comentarios