
Hay temas que durante años se dijeron en voz bajita
En Oaxaca, como en muchas regiones del país, la salud sexual y reproductiva sigue siendo un desafío urgente. Cada día hay nuevos casos de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), y México continúa entre los países con mayores tasas de embarazo adolescente dentro de la OCDE. Además, más de la mitad de las y los adolescentes que han tenido relaciones sexuales no utilizaron un método anticonceptivo en su primera vez .Estos datos no son cifras frías. Son historias. Son vidas que pudieron tener más información, más herramientas, más libertad para decidir.
Lo que pesa no es solo la falta de métodos, sino los tabúes. Es como cuando en una familia nadie habla de un problema esperando que desaparezca solo. Pero no desaparece. Crece en silencio.Una alianza que apuesta por la prevención
La jornada fue encabezada por la Brigada Estatal de Salud Sexual y Reproductiva del Gobierno de Oaxaca, en alianza con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Fundación México Vivo y la empresa Reckitt.
Bajo la iniciativa “SÍ-CONFÍO”, se desplegó una feria interactiva de educación sexual, recursos digitales a través de la plataforma PARESS —con atención 24/7 los 365 días del año— y una conferencia especializada para juventudes. Además, se anunció la donación de 200,000 condones para la población oaxaqueña .
Pero más allá de los números, lo que marcó la diferencia fue el mensaje: la educación sexual integral no es una amenaza, es una herramienta.
Reckitt destinó más de 36 millones de pesos para esta iniciativa en México, dentro de una inversión continental que supera los 59 millones en América Latina . Y no es solo presupuesto: es voluntad de que la prevención deje de ser discurso y se convierta en acción.

Cuando la colaboración sí funciona
En 2025, el reto “90 por 500” buscaba impactar a 500 mil jóvenes en 90 días. El resultado superó todas las expectativas: más de 1.2 millones de personas alcanzadas a nivel nacional .
Eso confirma algo que a veces olvidamos: cuando gobierno, sociedad civil y sector privado trabajan juntos, las metas dejan de parecer imposibles.
Hablar de condones no es promover irresponsabilidad. Es exactamente lo contrario: es hablar de autonomía, de información basada en evidencia, de decisiones libres y conscientes.
Más que prevención: un cambio cultural
Un mensaje público de que el silencio ya no es opción.
Las voces de la alianza lo dejaron claro: la educación sexual integral es esencial para construir una sociedad más justa, saludable e inclusiva .
Porque cuando una joven tiene información clara, puede decidir mejor. Cuando una mujer entiende sus derechos sexuales, fortalece su autonomía. Y cuando una comunidad rompe el tabú, reduce vulnerabilidades.
A veces la prevención suena como algo distante, casi institucional. Pero en realidad es algo profundamente humano: es cuidar el futuro.
Porque hablar del condón no es hablar solo de un método. Es hablar de conversación abierta, de romper silencios heredados, de decirle a las nuevas generaciones: “Aquí tienes información, aquí tienes herramientas, decide con libertad”.
La conciencia no nace del miedo, nace de la información.
Y tú, ¿te animas a convertir la prevención en una conversación cotidiana y sin pena?
