
Entre los cero y los tres años de edad los niños se desarrollan rápidamente. En esta etapa se perfecciona la actividad de todos los sentidos, en especial, los relacionados con la percepción visual y auditiva del niño, los cuales le permitirán reconocer y diferenciar colores, formas y sonidos. Asimismo, los procesos mentales que se forman en el niño y lo que aprenda durante esta fase de su crecimiento serán habilidades imprescindibles en su vida posterior.
Cómo estimular al bebé
Para asegurar que un bebé logre realizar cada habilidad en el momento adecuado, existe la Estimulación Temprana. Esto se refiere a una serie de medios, técnicas, y actividades que se realizan con el objetivo de desarrollar al máximo las capacidades cognitivas, físicas y psíquicas en un infante. La Estimulación Temprana busca estimular al niño de manera oportuna, no desarrollar niños precoces ni adelantarlos en su desarrollo natural, sino ofrecerle una serie de experiencias que le permitan formar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes.
