
Para que lo logres, tomé como guía el libro “Un spa en casa” de LAROUSSE, para ejemplificar 4 fantásticos rituales que puedes llevar a la práctica en la comodidad de tu casa y que te ayudarán a tener unas manos más jóvenes en cuestión de minutos.
1. Dales un masaje relajante para revitalizarlas
Somos mujeres y seamos sinceras, siempre estamos trabajando con nuestras manos; por eso es una excelente opción consentirlas con una masaje y un poco de reflexología, para que al tocar puntos estratégicos en ellas ayudemos a despertar el resto de nuestros órganos internos.
Mueve tu pulgar en círculos pequeños de la base de la palma hacia la base de cada dedo. Después posiciona el pulgar en el centro de la palma y mece ésta contra la punta del pulgar; después mece la palma separándola del pulgar y repite la secuencia poniendo el pulgar en una nueva posición.

2. Consiéntelas con una exfoliación a conciencia
Este paso te ayudará a remover células muertas, obtener una suavidad extrema al instante y estimular la circulación de tus manos. Puedes llevar a cabo este paso con algún exfoliante de marca o haciendo el tuyo con una mezcla de azúcar, aceite de oliva o miel.
Antes de hacer la exfoliación no olvides lavar bien tus manos mientras haces un pequeño masaje presionando los pulgares contra las palmas. Después sécalas y aplica el exfoliante. Déjalo reposar por unos minutos y después frótalo. Retira con abundante agua y seca a la perfección.

3. Huméctalas con unos guantes caseros
Si sientes que tus manos están secas, ásperas o simplemente quieres darles un efecto de suavidad extrema, entonces antes de dormir aplica en tus manos un poco de aceite de vitamina E, jojoba u oliva y cúbrelas con un par de calcetines o guantes de algodón que ya no vayas a utilizar. Verás como por la mañana tus manos estarán súper suaves.

4. Hidrátalas a través de un aceite rico en nutrientes
No hay nada más reconfortante que utilizar un aceite lleno de nutrientes para hidratar las manos al 100%.
Cuando hayas seguido los 3 pasos anteriores, después de que te laves las manos o al final del día, termina la rutina de spa de manos aplicando unas gotitas de tu aceite preferido en la palmas. Después frótalas y date un suave masaje. El aceite más recomendable es el de almendras, ya que es perfecto porque tiene propiedades hidratantes y benéficas para el cuidado de la piel.

