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Toque de Mujer

Embarazada… ¡y bella!

Las mujeres embarazadas lucen un brillo especial que las hace ver hermosas. Pero no todo es felicidad durante la gestación. Para empezar, la piel reacciona de formas inesperadas: puede volverse grasa o seca, mancharse o ser propensa al acné. Pero el maquillaje puede ser tu mejor aliado durante el tiempo de espera.

Antes del parto

Lo primero que tienes que hacer es ajustar tu rutina de belleza a los cambios que presente tu piel. Si se vuelve más seca, usa productos que la humecten más de lo que acostumbras. Si la sientes más grasosa, cambia a fórmulas libres de aceite. Lo más seguro es que después del parto tu piel vuelva a ser la misma de antes, pero mantener la misma rutina no te servirá para cuidar tu piel.

A muchas mujeres les aparecen manchas oscuras (o paño) durante el embarazo. Tu médico puede orientarte para reducirlo, pero en el ínter querrás disimularlo. Bobbi Brown sugiere que, para empezar a maquillarte, apliques corrector en polvo con una brocha. Después cubre con base; usa movimientos suaves para no retirar el corrector. Coloca con tus dedos base adicional en las áreas que lo requieran más y termina con una aplicación de polvo compacto. ¿Otras opciones para cuando no tengas tiempo? Disimula las manchas con rubor o bronceador en polvo.

Es posible que te sientas cansada o que no tengas mucho tiempo para dedicarlo a tu arreglo personal. Aunque así sea, esfuérzate por apartar un tiempo que sea únicamente tuyo. Si de todos modos te sientes agobiada, usa productos en crema o mousse que se apliquen rápidamente y que te ofrecen una larga duración.

Después del parto

La llegada del bebé a casa es un momento de dicha, pero es justo cuando empieza la parte más difícil del trabajo. Cuando te sientes muy cansada, tus ojos se ven más pequeños y parece que tienes menos pestañas. Ahora más que nunca, enchínalas con un buen rizador durante 5 segundos, cuando menos. Aplica dos capas de máscara: busca una fórmula que engrose las pestañas.

Exfolia tu piel para eliminar las células muertas y, con ellas, el tono grisáceo de tu piel (que no le va nada bien a causa del cansancio).

En cuanto a maquillaje, ahora más que nunca te conviene usar rubor, de preferencia con un toque de brillo. Aplícalo en tus pómulos, sobre el hueso de tus cejas y cerca de las esquinas exteriores de tus ojos.