

Aguacate: emoliente infalible…
Contiene un ácido graso esencial que cuida la piel por dentro y por fuera, gracias a sus propiedades antibacteriales. Además de ser muy emoliente (tanto que se usa en productos de belleza para darles una textura cremosa), sus altos niveles de antioxidantes mantienen la piel brillante y joven.
La mascarilla
½ aguacate, de preferencia muy maduro
1 cucharada de aceite de oliva
Aplicación:
Mezcla la pulpa del aguacate con el aceite de oliva hasta que obtengas una pasta sin grumos. Aplica sobre la piel de tu rostro y de tu cuello. Espera 10 minutos y retira con agua tibia.
Si necesitas relajar tu piel estresada, ¡hazlo con un pepino!
Este humectante natural es rico en beneficios: refresca, suaviza y evita que la piel se inflame.
La mascarilla
½ pepino
1 rama de sábila, la pulpa
Aplicación:
Licua el pepino con un poco de pulpa de sábila. Añádela poco a poco, cuidando que no quede demasiado líquido. Refrigera durante 10 minutos.
Aplica sobre la piel de rostro y cuello. Espera 20 minutos y retira con agua fría.
El Té verde, poderoso antioxidante
Sus cualidades como antioxidante protegen al cuerpo de muchas enfermedades, incluyendo al cáncer. Es uno de los ingredientes favoritos en tratamientos antiedad, gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
La mascarilla
1 bolsita de té verde
1 taza con agua caliente
4 cucharaditas de harina de arroz
Aplicación:
Prepara el té verde en la taza con agua. Cuando se enfríe, añade la harina de poco en poco. Cuida que la mezcla no quede muy líquida ni demasiado espesa.
Aplica sobre la piel de tu rostro y de tu cuello. Espera 15 minutos. Para retirarla, frótala suavemente con agua fría.
¿Conocen alguna otra mascarilla antiage?
