
Cuando te paras frente al espejo y te observas ¿qué rasgos te gustan y que te disgusta de tu cuerpo? La odisea de descubrir tu silueta, los rasgos más favorecedores y obtener el mayor provecho de tus encantos empieza cuando ves reflejada tu imagen y aprendes a amar la forma de tu cuerpo tal y como es, pero destacando sus mejores virtudes. Pues vernos con detenimiento es el mayor secreto que conozco para aprender a creer en nosotras mismas y lograr proyectar una imagen con confianza. Tengo que confesarte que para hacer las mejores elecciones de ropa es indispensable conocer la forma de nuestro cuerpo. Así que ¡manos a la obra! Ponte desnuda frente al espejo y mira con detenimiento.
Lo primero que tienes que hacer es dibujar dos líneas imaginarias en forma vertical desde tus hombros hasta tu cadera. Observa… y ¡voila! como por arte de magia aparecerá una de las siguientes letras: “A”, “V”, “H”, “O” o la tan apreciada “X”. Estas letras simbolizan nada más y nada menos que los tipos de cuerpos.
- A: También es conocido como cuerpo triangular o en forma de pera. Se caracteriza por tener hombros estrechos y generosas caderas.
- H: Es un cuerpo balanceado donde los hombros y las caderas tienen las mismas dimensiones, sin embargo la cintura se encuentra poco definida.
- O: La figura es ovalada y se caracteriza por tener senos, caderas y cintura voluminosas.
- V: Se conoce como cuerpo de triángulo invertido ya que los hombros son más anchos que las caderas.
- X: Es mejor conocido como cuerpo en forma de reloj de arena. Los hombros y las caderas tienen las mismas dimensiones. La cintura es pequeña y muy definida.

Cada una de nosotras es única e irrepetible. Independientemente, de la forma de nuestro cuerpo todas somos bellas y podemos crear una silueta armónica. Recuerda que la actitud y tu sonrisa son los mejores accesorios.
