Saltar al contenido

Cómo elegir tu seguro

En tiempos de crisis, el pago de primas de seguros puede parecer doloroso, pero debemos recordar que estos recursos regresarán a nuestras manos o las de los seres queridos, cuando más se necesiten.

Antes de contratar un seguro…
•    No firmes hasta que el agente o proveedor haya resuelto a satisfacción todas tus dudas respecto a la cobertura y condiciones del contrato (póliza).
•    Revisa el procedimiento de reclamación.
•    Responde con exactitud y veracidad todas las preguntas de la solicitud. La omisión, inexactitud o falsedad, puede liberar a la compañía de la obligación de pago.
•    Elige cuidadosamente tu póliza, de manera que puedas conservarla largos años. Podrías perder los beneficios de antigüedad al cambiar de aseguradora y/o tipo de póliza
•    Revisa las exclusiones del contrato, es decir, los rubros que no se cubren. Por ejemplo, condiciones preexistentes, es decir, enfermedades diagnosticadas antes de la contratación.
•    Verifica que el agente y la compañía aseguradora estén autorizados por la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas (CNSF).
•    El agente debe ofrecerle una variedad de planes, que se ajusten a tus necesidades individuales. Desconfía si intenta venderte una sola opción.

Uso seguro del seguro
•    Al renovar la póliza, lee cuidadosamente el contrato. Las condiciones pueden haber cambiado.
•    Guarda la póliza y los documentos que la complementan en un lugar seguro y accesible para tu pareja. Deja una copia con un familiar de confianza.
•    Lleva en tu cartera su credencial de afiliación, los teléfonos de atención al cliente y de su agente.
•     No olvides hacer ajustes a tu cobertura cuando ocurran cambios significativos en su situación: nacimiento de un hijo, matrimonio, divorcio, viudez, al abrir un negocio, adquirir un auto o un inmueble.

¿Qué puedes asegurar?
De acuerdo a la Condusef, existen tres grandes grupos de seguros:
I.    Seguro de vida.
II.     Seguro de accidentes y enfermedades, como:
–    Accidentes personales
–    Gastos médicos
–    Salud
III.    Seguros de daños, como:
–    Automóviles
–    Responsabilidad civil y riesgos profesionales
–    Crédito

Seguros para la educación
Vale la pena explorar este tipo de seguros, que incentivan la creación de un fondo para los estudios universitarios o de postgrado de tus hijos, mediante el ahorro constante.

Conceptos básicos:
•    Asegurado. La persona que contrata el seguro, realiza los pagos de las primas y recibe los beneficios de la indemnización.
•    Póliza. Estipula a detalle las condiciones particulares del contrato y situaciones excluidas de la cobertura.
•    Beneficiario. Persona designada por el asegurado que recibirá los beneficios del seguro.
•    Exclusiones. Aspectos y situaciones que el seguro no cubre, deben estar señaladas en la póliza.
•    Deducible. Al contratar un seguro con deducible, tú acuerdas con la aseguradora que, en caso de que su bien asegurado sufra un daño, pagarás una parte predeterminada de los gastos. Entre más alto sea el deducible las probabilidades de aplicar ciertos gastos al seguro, es menor.
•    Siniestro. El evento del se protege al asegurado, de acuerdo a lo pactado en la póliza.
•    Suma asegurada. En daños materiales, es el valor que el titular de la póliza establece para los bienes cubiertos por el contrato. En el caso de los seguros de vida, se refiere a la cantidad de dinero que se paga al momento de ocurrir el evento contratado, sea fallecimiento o supervivencia.