
Sano aprecio por el dinero
Si los hijos crecen en un hogar en donde se valora el dinero, es más probable que ellos mismos lo hagan. He aquí algunas estrategias para fomentar esta característica:
1. Pregúntale qué es lo que más ama
Esta conversación puede comenzar desde que tienen 4 o 5 años. Seguramente, los niños te dirán que te quieren a ti, a su perrito o a su abuelita. Aunque es natural desear posesiones materiales, si el niño ha movido los objetos al primer lugar, tienes que ayudarle a reordenar sus prioridades. Las personas siempre deben ir en primer lugar. Si tienes claridad en cuanto a que tu familia es más importante que tus posesiones, estarás enviándoles el mensaje correcto.
2. Establece la conexión entre trabajo-pago-compra
Cuando los niños tienen entre 3 y 6 años deben aprender por qué trabajas y qué propósito cumple el dinero. Explícale que los alimentos del refrigerador fueron compradas con el dinero que ganaste trabajando. Una vez que tu hijo sea más grande haz que te acompañe al súper, que escoja algo para que lo pague en efectivo. La conexión entre el dinero y el gasto es una lección que debe aprenderse temprano, pero un niño pequeño sólo la puede hacer si ve el dinero físicamente.
3. Introduce el trabajo-pago en la familia
Ofrece a tus hijos de entre 6 y 10 años dinero por realizar ciertas tareas de la casa, como sacar la basura, regar las plantas o poner una lavadora y establece qué día de la semana realizarás el pago. Cuando sean adolescentes, el pago se realizará cada 15 días. Así, comenzarán a practicar la administración del dinero.
4. Rétalos a ahorrar energía
Saca los recibos de luz, agua y gas, y hazles una oferta a los chicos. Si logran reducir los costos mensuales en un 15 por ciento te dividirás el ahorro con ellos (quizá tengas que sacar la calculadora también para que comprendan de cuánto estás hablando).
Te sorprenderá lo rápido que comienzan a apagarse las luces al salir de las habitaciones o cómo todo el mundo es feliz con una ducha rápida. Este reto les enseña que nuestras acciones tienen una repercusión directa en el presupuesto, y que podemos controlar nuestras finanzas realizando cambios sencillos.
5. Hazles asumir su responsabilidad
Tu hijo va a casa de un amigo y rompe una ventana, o hace alguna travesura que estropea un mueble. La forma en que reacciones a este tipo de incidentes tendrá mucha influencia en su actitud futura. Hacer que un hijo pague por los daños ocasionados cuando actúa de manera incorrecta y no accidental, es una forma de enseñarles a hacerse responsables por sus acciones.
6. No te sientas culpable
Quizá haya ocasiones en que tengas que decir “no” a algunas compras que antes hacías sin pensar, o pedirles que paguen ellos mismos por ciertos “gustitos”. Si ello te hace sentir culpable, recuerda que estás enseñándoles a ser responsables económicamente.
