
Proponte hoy comenzar a ordenar tus finanzas, comprender tus opciones, aprender a manejar los instrumentos de inversión y crédito disponibles, así como establecer estrategias efectivas de administración personal o familiar.
Amplio rango
Aun si tu ingreso no es necesario para el sustento del hogar, si se utiliza parcialmente (y con el resto te das algunos lujitos), e incluso si no estás incorporada a la fuerza de trabajo pagado, es importante contar con una estrategia financiera que te asegure tranquilidad a largo plazo.
Amplía tu cultura financiera, toma los pasos necesarios para lograr tus metas y asegurarte un bienestar económico duradero.
Por qué es necesaria
• La equidad salarial para hombres y mujeres no está generalizada. En otras palabras, es posible que estés ganando menos que un hombre en un puesto idéntico al tuyo.
• Las estadísticas dicen que sobreviviremos a nuestras parejas y debemos prepararnos para esta etapa.
• La vida laboral de la mujer suele interrumpirse durante los años de crianza, con lo que su capacidad de producir ingresos también se limita. Esta interrupción también puede influir en sus beneficios por antigüedad y pensiones.
• La mitad de los matrimonios terminan en divorcio.
• No tiene sentido contemplar los asuntos financieros como males necesarios, sino como oportunidades para inclinar la balanza a nuestro favor.
Ventajas de la cultura financiera
• Permitirte mantener tu estilo de vida a largo plazo.
• Gozar más de la vida al aprovechar los beneficios y recompensas que ofrecen los distintos productos bancarios.
• No ocupar una posición dependiente en la dinámica familiar, aun si dependes económicamente de tu pareja.
• Ser capaz de manejar las finanzas familiares en caso necesario.
• Asegurarte de que tus hijos contarán con la mejor educación y oportunidades de forjarse un futuro exitoso.
Tips
• Haz el propósito de aprender algo nuevo acerca de finanzas todos los días.
• La mejor forma de ahorrar para cumplir una meta es deducir automáticamente una cantidad cada mes y colocarla en otra cuenta.
• Sal de deudas. Liquida primero la deuda de aquellas tarjetas o financiamientos con las tasas de interés más altas.
• No abuses de tus ahorros. No te prestes fondos de emergencias a menos que sea el último recurso.
