
Los 8 puntos prácticos
Para hacer más fácil nuestro ascenso hacia un amor sin sufrimiento pensemos en la alegoría de una escalera. Ésta nos conducirá, etapa por etapa, hacia nuestro fin.
Cada peldaño representa un reto que debemos vencer y dominar antes de pasar al siguiente
Esta escalera nos permitirá construir en orden nuestra relación y llegar a la cima del arte de amar sin hacernos daño”.
Para lograr el objetivo final se necesita “ascender” estos ocho peldaños, cada uno de los cuales está ampliamente explicado.

1. Al amar, no confundas el fin (ser feliz) con el medio (estar con una pareja).
2. Aprende a amarte y aceptarte tú misma.
3. Desinhíbete y reconoce tanto tus aciertos como tus errores.
4. Acepta (e incluso disfruta) la soledad.
5. Respétate siempre frente a los demás.
6. Elige con cuidado a la persona que vas a amar (es decir, primero piensa si te conviene o no y hasta después enamórate).
7. Platica mucho con tu pareja sobre lo que ambos sienten, esperan y necesitan.
8. Ábranse uno con el otro y dejen totalmente fuera el temor al rechazo.
Las “reglas del juego”
El amor inteligente es siempre una emoción compartida. Sin embargo, es muy difícil que puedas convencer a tu pareja de intentarlo si él no comparte tu inquietud en cuanto a amar plenamente se refiere. Lo ideal es que ambos tomen conciencia por sí mismos de las ventajas que tiene este tipo de amor.
Una manera sencilla de comenzar a involucrarlo en este tema es compartir con él los siguientes aspectos de una relación amorosa inteligente
Todos los puntos se relacionan con la satisfacción mutua de las necesidades emocionales. Un ejercicio práctico que pueden practicar es que tanto tú como él los expresen en primera persona, para que poco a poco puedan entenderlos y aplicarlos a profundidad.

Mis necesidades
• Necesito libertad.
• Debo respetarme.
• Debo ser respetado.
• Debo pensar en mí.
• Deseo ser feliz con los demás.
• Debo hacer lo necesario para mi bienestar.
• No deseo ser manipulado cuando no pienso como mi pareja.
Las de mi pareja
• Debo dejarla en libertad.
• Debo permitirle que me respete.
• Debo respetarla.
• Debo permitir que piense en sí misma.
• Debo permitirle ser feliz con los demás.
• Debo permitirle hacer lo necesario para su bienestar.
• No debo manipularla cuando no piensa como yo.

¿Cómo es el verdadero amor?
• El amor verdadero nunca puede disculpar una actitud violenta. Es necesario deshacernos de esta confusión sobre el amor.
• El verdadero amor no asfixia jamás; siempre deja en libertad al ser amado y le ayuda a crecer y ser mejor en todos los ámbitos: interno, familiar, social y profesional.
• Nadie puede amar a otra persona si no se ama a sí mismo.
• El amor no puede aprenderse y, por lo tanto, tampoco puede enseñarse. Lo que se puede enseñar y aprender es a amar con inteligencia.
