
Cómo funciona
Un corazón sano es muy sensible a las necesidades del organismo, ajusta su frecuencia de bombeo de sangre para satisfacer las necesidades de oxígeno y nutrientes. Una persona sana tiene entre 60 y 80 pulsaciones por minuto, pero el ritmo cardiaco varía en función a la edad, la actividad que se lleve a cabo y el estado emocional del momento.
Aunque no lo creas, al corazón se le atribuye la sede de los sentimientos, lo cual se debe a que cuando llevamos a cabo un esfuerzo extraordinario o experimentamos una emoción, inmediatamente nos percatamos que los latidos del corazón se aceleran.
A continuación te proporcionamos información para tenerlo buen estado y evitar complicaciones como la hipertensión, caracterizada por altos niveles de presión sanguínea en las arterias.
Manténlo en buenas condiciones
Es importante detectar síntomas de alerta como: dolor en el pecho, latidos cardiacos irregulares, visión borrosa o con luces, zumbido de oídos, hemorragia nasal sin causa aparente, mareos, náuseas, confusión, dolor de cabeza y cansancio.
Lleva un estilo de vida saludable como:
• Una buena alimentación.
• Ejercicio fisico moderado.
• Evita el sobrepeso y la obesidad.
• Si fumas, deja el cigarro.
• Aprender a manejar el estrés.
Recuerda, una actitud positiva frente a la vida ayudan a proteger al corazón.
Agradecimiento: Instituto Carlos Slim de la Salud
