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Toque de Mujer

Los sí y los no durante el embarazo

Ahora que estás embarazada, seguramente tienes muchas dudas sobre qué hacer y qué dejar de hacer para garantizar la seguridad y salud de tu bebé. Te damos una guía con aquellas actividades cuya puesta en práctica debes fortalecer y aquellas que es mejor minimizar o erradicar.

LO QUE SÍ

Practícate exámenes de rutina

Ésta es la mejor manera de evitar complicaciones. Una vez que sepas que serás madre, visita a tu ginecólogo, él te indicará los exámenes a realizar.

Informa sobre condiciones médicas preexistentes

Debes avisar a tu médico sobre enfermedades preexistentes (diabetes, afecciones cardiacas, hipertensión, epilepsia, etc.), problemas crónicos y tu historial clínico general a fin de que pueda actuar de la forma correcta.

Toma la dosis recomendada de ácido fólico

Al tomar la cantidad apropiada de ácido fólico, estás reduciendo el riesgo de que el bebé presente espina bífida o algún otro defecto en el tubo neural. Los especialistas recomiendan tomar 0.4 miligramos de este compuesto al día, y 0.6 miligramos cuando ya se está gestando.

Come sano

Tu alimentación debe ser rica en vitaminas, minerales, fibra y proteínas, además de incluir grasas. Esto te lo dará una dieta que incluya todos los grupos alimenticios.
Tú y tu bebé necesitan muchas vitaminas durante el embarazo, y al consumir las prenatales te aseguras de estar ingiriendo todo lo que requieres. Consulta con tu médico el tipo de complemento alimenticio ideal para ti y la dosis.

Haz ejercicio

El ejercicio moderado te brinda múltiples beneficios: levanta el ánimo, mejora la calidad de sueño, reduce los molestos síntomas, prepara el cuerpo para el parto al fortalecer los músculos; desarrolla resistencia y facilita el bajar de peso luego de dar a luz.

Viajar en avión

El mejor momento para efectuar viajes en avión es durante el segundo trimestre de embarazo, cuando han disminuido o desaparecido las molestias y existe muy baja probabilidad de aborto espontáneo. Pero en realidad desde el primero es seguro, a menos que tu médico indique lo contrario.


Recibir acupuntura

Un especialista sabrá que no es recomendable estimular determinados puntos del cuerpo durante el embarazo; así que si recurres a alguien verdaderamente profesional, no habrá problema. La acupuntura suele tratar con éxito ciertos síntomas, como náuseas y cambios de humor.

Tener relaciones sexuales

Si tu embarazo está bajo control, no existe ninguna restricción y puedes tener relaciones sexuales hasta que se haya desprendido el tapón (NOMBRE DE TAPON).

LO QUE NO

Fumar o ser fumadora pasiva

La inhalación o la exposición recurrentes al humo del cigarro pueden provocar aborto espontáneo, parto prematuro, bajo peso del bebé al nacer e incluso muerte fetal.

Tomar bebidas alcohólicas

El alcohol tiene una amplia variedad de efectos negativos para el desarrollo del bebé, dependiendo de la cantidad ingerida y la frecuencia. Se sabe que puede provocar defectos congénitos, físicos o mentales.

Tomar bebidas con cafeína en exceso

Un consumo moderado de café (dos tazas al día) no será dañino. El exceso de cafeína –que se encuentra también en algunos tés y refrescos– podría conducir a un descenso en el aporte de sangre a la placenta y el bebé obtendría menos oxígeno.

Tomar medicamentos sin prescripción

Aquellas medicinas que son regularmente seguras, pueden causar efectos perjudiciales en el feto. Siempre debes consultar con el especialista la conveniencia de tomar un medicamento, aun si es de venta libre.

Comer ciertos alimentos

Casi todos los pescados y mariscos contienen rastros de mercurio, por lo que quienes los consumen quedan expuestos al metilmercurio, el cual se sabe que afecta el desarrollo del cerebro del feto. Evita comer tiburón, pez espada, caballa y otras especies que contienen elevados niveles de mercurio.
El sushi representa un riesgo por tratarse de pescado crudo, el cual podría provocar una infección por parásitos. Asimismo, está contraindicado el consumo de hígado y de carnes crudas o poco cocinadas –incluyendo las carnes frías–.

En ciertos casos, exponerse a rayos X

Los riesgos derivados de la exposición a rayos X son mínimos; dependen de la etapa del embarazo (se incrementan en los primeros meses) y del tipo de radiación. Siempre debes informar al médico o radiólogo que estás encinta.

Exponerse a ciertos productos químicos

En esta categoría se encuentran los pesticidas –que incluyen insecticidas, herbicidas, fungicidas, etc.– y los vapores derivados de pinturas, thinner y productos de limpieza, entre otros.


Recibir tratamientos de belleza profesionales

El aumento de temperatura corporal que conllevan ciertos procedimientos, como el tratamiento con algas, puede ser nocivo para el bebé en desarrollo. En cuanto a los tratamientos capilares, toma en cuenta que el peróxido endurece la placenta y te puede acarrear ciertos riesgos con el tiempo.

Cargar objetos de más de 11 kg

Los músculos de tu estómago y abdomen no están aptos para ayudarte a cargar y tampoco dan suficiente soporte a tu espalda, por lo que podrías lastimarte. Flexiona siempre tus rodillas y mantén tu espalda recta al levantar peso.

Viajar en avión al final del embarazo

Durante el tercer trimestre, conviene tener clara la fecha probable de parto para planear bien el regreso. En el último mes ya no es recomendable volar, pues podría comenzar tu labor de parto en cualquier momento

Estar en contacto con gatos o roedores

Existe el riesgo de contraer toxoplasmosis, enfermedad transmitida por estos animales. Consulta a tu médico; en ciertos casos basta con que delegues la tarea de limpiar la caja de arena del gato a otra persona y refuerces la higiene.