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Toque de Mujer

Mantente alerta en tu embarazo

Sangrado y hemorragias

Cuando el embrión se está implantando se suelen presentar ciertas pérdidas de sangre, pero siempre debes hablarlo con tu médico especialmente si presentas hemorragia con calambres o dolor en la parte baja del centro del abdomen.

Es común que durante el primer trimestre se llegue a presentar una amenaza de aborto por tal razón atiéndete de inmediato. Tu médico te revisará y te hará un ultrasonido para saber exactamente qué sucede y cómo proceder.

Para prevenir el riesgo de un aborto lleva un adecuado estilo de vida, evita hacer ejercicios bruscos, aliméntate bien, toma los suplementos adecuados como ácido fólico y no tomes medicamentos que no te haya recetado el médico.

Por otro lado la presencia de sangrado o de hemorragias durante los nueve meses del embarazo pueden ser por el desarrollo de una placenta previa o de un desprendimiento prematuro de la placenta, así que en cualquier caso acude al médico de inmediato.

Diabetes gestacional

Durante el embarazo tu cuerpo requiere mayor cantidad de insulina, pero si ésta no se produce de la forma necesaria entonces los niveles de azúcar en tu sangre aumentan y presentas lo que se conoce como diabetes gestacional. Si tienes sobrepeso u obesidad las posibilidades de presentar esta condición aumentan. Es importante controlarla ya que puede afectar a tu bebé y a ti. Si tienes sed excesiva, orinas con frecuencia y de forma abundante, te sientes más cansada de lo normal son señales de esta condición. El tratamiento va encaminado a mantener los niveles de azúcar, además de un plan de alimentación supervisado y un programa de actividad física. En algunos casos será necesario que te inyectes insulina, pero esto ayudará a que tu bebé nazca en mejores condiciones. Por lo general una vez que se ha presentado el parto esta condición desaparece, pero no está de más que revisen tus niveles de glucosa.

Preeclampsia

Es una forma de hipertensión relacionada con el embarazo. Los síntomas son hinchazón, aumento de la presión sanguínea y presencia de proteína en la orina. Si tienes más de 40 años el riesgo aumenta, aunque sus causas son desconocidas se ha observado que si tu mamá o alguna de tus hermanas padeció preeclampsia es posible que te suceda lo mismo, aunque no es una regla. Los niveles altos de triglicéridos pueden favorecer esta condición.

Si te hacen los análisis regulares y revisan tu presión sanguínea es posible detectar esta condición en sus inicios, ya que una vez que se presenta avanza rápidamente. El tratamiento varía dependiendo de lo avanzado de la complicación. Si es grave el ginecólogo inducirá el parto, en otros casos tendrás que permanecer en reposo absoluto.
También van a monitorear el estado de tu bebé mediante estudios, ultrasonidos y análisis. Cuando se presenta esta complicación lo más importante es evitar la eclampsia que es muy peligrosa.
Para disminuir el riesgo lleva una buena nutrición que incluya antioxidantes, magnesio, vitaminas –especialmente la C- y minerales.

Parto prematuro

La amenaza de parto prematuro se puede presentar entre las semanas 21 y 37 de la gestación. La mayoría de los embarazos tiene una duración de entre 37 y 42 semanas que es lo que se conoce como embarazo a término.

Si se llega a iniciar el parto entre las semanas 21 y 37, será un bebé prematuro y correrá un mayor riesgo de sufrir complicaciones. El bebé puede tener problemas respiratorios porque sus pulmones no están suficientemente maduros, está más expuesto a las infecciones y puede tener problemas de alimentación.