Saltar al contenido
Toque de Mujer

Nuestra hija está embarazada

Cuando una adolescente informa a sus padres que está embarazada, la reacción inmediata puede ser de rechazo. El maestro Édgar Díaz Franco, investigador y encargado del Programa de Embarazo Adolescente del departamento de Psicología del Instituto Nacional de Perinatología, señala que una joven se embaraza probablemente “por inexperiencia, inmadurez o por un deseo real de convertirse en madre; lo que importa es que ella se sienta apoyada por sus padres en este momento de su vida”.

El especialista recomienda que “tanto los padres como la adolescente acepten el hecho de que viene un bebé en camino y a partir de ahí, establezcan lazos de comunicación para tomar las decisiones correctas. Es fundamental que la mamá se comunique con su hija, porque es necesario crear un nuevo proyecto de vida para la joven que pronto se convertirá en madre. Resulta básico evaluar juntos las situaciones que enfrentarán a corto, mediano y largo plazo, para determinar la manera para seguir ese camino.

Si los padres han tenido una buena comunicación con su hija, todo lo que hay que enfrentar durante el proceso de embarazo tendrá un buen resultado.

Lo que ella necesita

”Es importante que los padres no sólo acepten con una actitud amorosa y comprensiva el embarazo, también se involucren en el proyecto de vida de la adolescente, sus estudios y planes a futuro. La mamá, también tiene la importante tarea de promover el apoyo y la comprensión del padre y los hermanos de la joven, porque esta armonía es fundamental para lograr buenos resultados en el desarrollo del embarazo y durante el primer año de maternidad, periodo en que el bebé es muy demandante”.

Ante el caso de que la chica se deprima por el embarazo, el maestro Díaz Franco enfatiza: “Ante una situación como ésta, los padres deben recurrir a especialistas. Es muy importante dar un seguimiento al embarazo desde el punto de vista médico, porque se reducen riesgos importantes para la salud de la adolescente y de su bebé y, ante crisis depresivas, se necesita la intervención inmediata y oportuna de un psicólogo”.Hemera/Thinkstock

Hace casi dos años se realizó un estudio en el Instituto Nacional de Perinatología, cuyas conclusiones indican que “las adolescentes que percibieron la relación con sus padres de buena a muy buena no reportaban tener un malestar psicológico durante el embarazo, porque se sentían apoyadas”.

Otros datos arrojados por el mismo puntualizan que en México solo una de cada tres adolescentes embarazadas presenta algún tipo de malestar psicológico expresado en sintomatología depresiva y ansiosa. Desde el punto de vista médico, no hay mucha diferencia entre las adolescentes embarazadas mayores de 16 años con respecto a las madres adultas. Según el maestro Díaz Franco: “Tal parece que en las adolescentes mayores de 16 años hay una madurez física que les permite confrontar esa situación, pero las jóvenes menores sí tienen algunos problemas por la inmadurez física y emocional y requieren de mucho apoyo”.

Con la colaboración de Fundación México Unido en sus Valores Culturales.