

El médico te hará una serie de preguntas
Por ejemplo: Todo acerca de tus menstruaciones: periodicidad, duración, si son o no dolorosas y si se presentan con regularidad. El método anticonceptivo que utilizas, embarazos previos y otros detalles por el estilo.
Es indispensable que en cada visita posterior le plantees al médico cualquier duda que te surja y que le des a conocer todos los cambios que registres a nivel físico e incluso emocional, porque el proceso de dar vida a otro ser implica también significativos cambios hormonales que pueden alterar tu estado de ánimo.
Siéntete en confianza para dar detalle de toda tu historia clínica
Incluso si cuentas con algún registro médico reciente llévalo contigo porque al médico le será de gran utilidad. Si deseas que en esta primera visita te acompañe alguna persona para hacerte sentir más tranquila y segura, no dudes en pedirle a tu pareja que lo haga, para él será satisfactorio que lo involucres desde el inicio del embarazo y se sentirá más tranquilo si conoce de primera mano toda la información respecto a tu salud y a la del bebé.
No es un lujo, es cuestión de responsabilidad
Además de garantizar que tengas muy buena salud, también el médico podrá observar el desarrollo de tu bebé, a través del ultrasonido y otros exámenes, se puede verificar el desarrollo del bebé si crece con normalidad de acuerdo al tiempo de gestación o si se presenta alguna situación que haga sospechar que algo no se desarrolla adecuadamente.
La cita prenatal es imprescindible
No es ninguna exageración ni un gasto innecesario, es la inversión a tu salud y a la de tu bebé. Además, también garantizas la tranquilidad de tu pareja y de las personas que los rodean. Recuerda que pensar en el bienestar de tu hijo, desde antes de nacer, es la mayor prueba de amor que le puedas dar.

